El ataque a la Venus del Espejo de Velázquez no ha dejado indiferente al mundo del arte
Se han producido varios ataques a obras de arte en los últimos años. Habitualmente son por parte de activistas que se pronuncian en contra del cambio climático o del uso de combustibles fósiles. En nombre de estas causas pudimos ver tarta en el cristal protector de La Mona Lisa, salsa de tomate en Los Girasoles de Van Gogh o, más recientemente, los martillazos que dos activistas de Just Stop Oil le propinaron a la Venus del Espejo de Velázquez.





A pesar de que su lucha es respaldada por muchos, los métodos que estos activistas utilizan están siendo muy criticados. En los últimos años se ha creado mucho revuelo entre las personas del gremio, e incluso también entre los amantes del arte.
Como resultado, algunos no comparten sus motivos. Otros, únicamente critican la forma de llevarlo a cabo y el peligro que las obras de arte corren en estos actos.
En esta entrevista hablamos con Mari Sol, que lleva décadas trabajando en el Museo del Prado. A pesar de haber pasado por varios puestos de trabajo en este mismo museo, su amor por el arte no ha cambiado. Le hemos preguntado cuál es su opinión sobre estos ataques, y ella no ha dudado en decírnosla. Además, nos ha contado un poco sobre el impacto y la reacción del Museo del Prado a este tipo de actos.
