Morad y Dellafuente montan un espectáculo urbano con motos en el escenario y banderas palestinas.
Los cantantes españoles Morad y Dellafuente han agotado las entradas de sus dos últimos conciertos consecutivos en el Wizink Center de Madrid. 23.000 jóvenes acudieron los días 12 y 13 de diciembre para sumergirse en un auténtico musical urbano. El espectáculo también contó con la actuación de Lola Índigo, Rels B y RVFV, entre otros.
El escenario, dividido en dos secciones por una pasarela, representaba las dos ciudades de ambos cantantes. Por un lado, la parte de Dellafuente con arcos de herradura granadinos. Por el otro lado, el de Morad, con bloques de ladrillo grafiteados como en su barrio, L’Hospitalet de Llobregat. Esta fragmentación provocó la reducción del aforo en 5.000 personas. No obstante, cuatro pantallas gigantes, dos a cada lado, no dejaron escapar ningún detalle.

Morad y Dellafuente comenzaron su espectáculo urbano con varias motos que cruzaron a toda velocidad el escenario. El influencer Hamza Zaidi salió hacia el centro de la pista en una de las motos, y sentenció que aquello iba a ser «una ópera».
Ambos cantantes salieron con sus característicos chándales, Dellafuente con el del equipo de fútbol de Granada. El marroquí catalán y el granadino hablan en sus letras de la fidelidad de los verdaderos amigos, de la maldad del dinero, el apoyo de la familia y la tristeza de un amor que ya no está. Todo ello, mezclado en un estilo musical de trap con folclore y reggaetón, que conquistó a todo el público. Los espectadores gritaron extasiados en cuanto sonó la primera canción del espectáculo urbano: Consentía, de Dellafuente, más romántico que Morad, quien se mantuvo en una actitud más fiestera.
La combinación de los dos artistas ha sido todo un éxito, especialmente en las redes sociales. Los fans han compartido numerosos vídeos del concierto.
