El musical Pretty Woman acoge cada semana a cientos de espectadores dispuestos a pasar un buen rato, y lo consiguen

El musical Pretty Woman, cuyo teatro está situado en plena Gran Vía, está cargado de mensajes simbólicos y referencias continuas a la película en la que está basada. Y es que se puede decir que es exactamente igual que el filme, incluso los actores tienen mucho parecido. No destaca ninguna escena que no sea propia de las originales.
En cuanto al espacio, utilizan un mismo set que se va «desdoblando» y da para mucho; en ese sentido es muy versátil y dinámico. Al igual que sus actores, que son Edgar Martínez, Ariel Juin, Tatiana Monells, Cristina Gallego, Aleix Mària, Esteban Verona y Margarina Silva, entre otros. Los dos protagonistas, en la película llamados Edward Lewis y Vivian Ward cargan con el peso del musical. De esta manera que se aprecia la conexión que en principio han de sentir los personajes.
Algo que me generó mucha curiosidad antes de asistir era cómo elaborarían las escenas de sexo ante un público presuntamente de edades muy amplias. La verdad que fueron escenas muy sigilosas al mismo tiempo que visuales. La combinación fue perfecta.
Algo que no termina de gustarme en los musicales es que estén demasiado cargados de música, porque puede que llegue un momento en el que el público desconecte de la trama. Pero, la verdad es que no tienen un repertorio excesivo de canciones y todas estas tienen sentido, no son de relleno.
Lo que menos me gustó quizás fue el principio puesto que el inicio puede que se haga un poco pesado. Es decir, puede que tengas la sensación de aún no haber llegado al núcleo de la función y que todavía no haya pasado nada importante. Eso como única pega y por poner.
Como dato a conocer por si piensas asistir: ve con antelación ya que hay photocalls ambientados en el musical, hay un descanso de unos 15-20 minutos. No se puede grabar nada en todo el tiempo de la función a excepción de la canción final, que es la banda sonora original de la película (Pretty Woman).
En general, es un musical muy divertido y la relación precio-calidad es muy buena. Súper recomendable, y más aún si eres fan absoluto de la película, ¡sentirás que estás viendo el rodaje en persona!
